Las marcas tienen la capacidad de instaurar tendencias, trasmitir valores, ideas, formas de comportamiento, adoptar nuevas formas de pensamiento y asociar determinadas imágenes o mensajes a ellas mismas. Esta gran capacidad es un arma de doble filo, ya que puede significar una ventaja competitiva o una desventaja. Si elegimos una mala estrategia de marca o branding para nuestro negocio, su posicionamiento no será el adecuado, estará totalmente desconectada de su público objetivo o target y puede que creemos una idea inadecuada en la mente del usuario.

Branding: Estrategia que da origen a una marca, abarcando todo aquello que de forma directa o indirecta repercute sobre la misma; logotipo, valores, comunicación, diseño, marketing, mercado, etc.

Una vez que conocemos lo importante que es la estrategia de branding para nuestro negocio y la infinidad de factores que participan en él, debemos pensar en cómo aplicaremos cada una de las herramientas que el marketing nos facilita, entre ellas la publicidad.

Publicidad: Herramienta de marketing destinada a impactar mediante mensajes o de forma audiovisual a nuestro público objetivo, utilizando los distintos canales que los medios y tecnología nos ofrecen; televisión, prensa, radio, redes sociales, Google, etc.

Pero, además, tendremos que establecer que tipo de publicidad queremos hacer, atendiendo a; qué posicionamiento en el mercado buscamos, cuántos perfiles de público objetivo tengo, mediante qué canales puedo llegar a cada target… Hasta incluso; quiero trasmitir mi solidaridad y compromiso con un desarrollo sostenible de la industria, ya que soy una empresa verde. En este momento empezamos a hablar de publicidad responsable.

Publicidad responsable: Acción de comunicación destinada a un público objetivo, igual que la publicidad al uso, pero con un carácter más amplio y generalista. Intenta trasmitir valor, moral y ética. La publicidad responsable puede contribuir a alcanzar objetivos más allá de la mercadotecnia, como puede ser la lucha contra el cambio climático.

Una publicidad responsable consiste en trasmitir a un determinado público, definido o generalista, los valores de nuestro negocio, preocupaciones, filosofía de trabajo, compromisos y todo aquello que pueda repercutir sobre el usuario y el medio que lo rodea. La publicidad responsable se adapta perfectamente al entorno social, económico y medioambiental que vive un país, región o ciudad, empatizando y concienciándose con el mismo. Ahora tenemos ejemplos muy claros de branding y publicidad responsable a causa de coronavirus COVID-19, momento que muchas empresas han aprovechado para apoyar el mensaje “Quédate en casa”.

El branding y la publicidad responsable mejoran la imagen y credibilidad de una empresa, trasmitiendo su código ético e intereses que van mucho más lejos de lo económico. Respeto, transparencia y lealtad comercial.

iconoCampañas de branding y publicidad responsable exitosas

Todos conocemos alguna campaña de publicidad que nos hizo pensar sobre temas distintos a una decisión de compra. Publicidad que nos hizo replantear nuestro interés sobre el reciclaje, la contaminación, una explotación sostenible del medio que nos rodea, sanidad, el consumo de alimentos, etc. Estas son algunas de esas campañas de branding y publicidad responsable exitosas;

  • Apuesta por la investigación para vencer al Alzheimer – Fundación Reina Sofía

 

  • ¿Sabes con quién quedan tus hijos a través de internet? – Orange España

 

  • Eliminemos los prejuicios – Coca Cola

 

  • Vivo Muerto – DGT

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